
La práctica del deporte escolar constituye un pilar fundamental en la formación integral de nuestra comunidad educativa, trascendiendo el desarrollo físico para consolidarse como un estilo de vida. A través de la competencia sana, el trabajo en equipo y la disciplina, el deporte fortalece el sentido de pertenencia y fomenta valores esenciales como la resiliencia y el respeto en nuestros alumnos y alumnas. Conscientes de su impacto positivo en el bienestar emocional y el rendimiento académico, nuestra institución destaca la gestión estratégica y la visión formativa de la coordinación de deportes, pieza clave para que el corazón deportivo de nuestro colegio siga latiendo con fuerza y excelencia.
En esta línea, conversamos con Horacio Magallanes, Coordinador de Deportes de Boston College Maipú, quien profundiza en cómo la institución busca unificar la excelencia académica con el alto rendimiento deportivo de sus estudiantes.
Hacia una integración académica y formativa
Para Magallanes, el deporte es una herramienta de preparación para la vida. “Aprenden a trabajar en equipo, a respetar roles y a enfrentar frustraciones. Valores como la responsabilidad y la perseverancia son los que los llevan al éxito a largo plazo”, afirma. Además, destaca un avance institucional clave para este año: “Estamos avanzando en ajustes al reglamento de evaluación para estudiantes deportistas. Queremos que sean realmente integrales y no separar lo académico de lo formativo, potenciando la concentración y la organización que la actividad física sistemática entrega”.
Respecto a la identidad, el coordinador asegura que representar a Boston College genera un impacto profundo: “Se sienten parte de algo más grande. Esa identidad no debe quedar solo en la competencia, sino transformarse en un sello permanente de toda nuestra comunidad”.
Desafíos y metas: Temporada 2026
De cara a este nuevo ciclo, los objetivos en Maipú son claros: aumentar la participación y elevar el nivel de competencia. “Queremos que más estudiantes se involucren, no solo desde el rendimiento, sino también desde el bienestar. Buscamos consolidar un trabajo más estructurado que nos permita crecer como proyecto deportivo a nivel colegio”, explica Magallanes.
Sobre las Olimpiadas BostonEduca, el ambiente es de máxima motivación. “Hay una ilusión real de poder pelear la Copa de Campeones. Sabemos que no es fácil, pero el compromiso y el trabajo que venimos fortaleciendo nos permiten proyectarnos con muy buenas expectativas”, señala el profesional.
Calidad y superación frente al sedentarismo
El coordinador identifica la alta exigencia del deporte escolar actual como un desafío que obliga a mejorar la planificación y la puntualidad en los entrenamientos. “La clave para motivar es cómo se viven las clases. Debemos generar espacios atractivos y organizados para combatir el sedentarismo y el uso excesivo de pantallas”, comenta, haciendo hincapié en que el deporte enseña a los jóvenes que pueden llegar más allá de lo que creen.
Finalmente, Horacio Magallanes entrega un mensaje fundamental a las familias: “El rol de los apoderados es clave para acompañar y motivar, pero sin presionar. El deporte debe ser un proceso de disfrute donde el apoyo familiar sea el motor para que crezcan tanto en lo deportivo como en lo personal”, concluye.